El relieve se representa en los mapas a través de distintos elementos que facilitan la percepción de la orografía del terreno.
El modo más habitual es la representación del relieve mediante curvas de nivel. Las curvas de nivel son líneas imaginarias que unen puntos con la misma cota en unos intervalos definidos, o dicho de otra forma, son el resultado de cortar la superficie terrestre con unos planos horizontales a intervalos regulares.
Estas curvas se
proyectan sobre el plano y representan la orografía del terreno.
La interpretación de las curvas de nivel consiste en lo contrario, al trasladar las curvas a sus correspondientes niveles
se obtiene el relieve.
A través de la interpretación de las curvas de nivel se puede obtener más información que con otros métodos de representación. Las curvas de nivel muestran información sobre las pendientes o incluso se puede calcular de forma aproximada la cota de algún lugar.
Cuando se habla de las curvas de nivel hay que mencionar otro tipo de curvas, las curvas de desnivel, que siendo poco frecuentes, en algunos casos son muy significativas.
Al representar el relieve mediente curvas de nivel, se considera que la zona situada en el interior de una curva está situada por encima de la zona que se encuentra en el exterior. Pero cuando tenemos que representar depresiones del terreno, si utilizamos el mismo tipo de trazo será muy difícil interpretar correctamente el mapa, por eso en esos casos se utilizan las
curvas de desnivel.
Para facilitar la interpretación de las curvas de nivel se añaden una serie de colores que representan las franjas de terreno comprendidas entre dos curvas de nivel definidas. Cada color representa la zona comprendida entre dos cotas. Estos colores se llaman tintas hipsométricas, y su uso permite identificar fácilmente las curvas de nivel. Incluso sin fijarse en detalles, se percibe una aproximación a las formas del terreno.
Las curvas de nivel son un sistema de representación pero no es el modo en que habitualmente se aprecia el relieve. Normalmente se reconocen las formas por la interacción de las luces y las sombras sobre los objetos. Por eso, buscando un efecto más natural, se añade un sombreado del relieve a la información de las curvas de nivel y las tintas hipsométricas.
La combinación de los tres sistemas permite obtener un mapa más realista y útil.



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